Sostenibilidad, Estrategia y Gestión del Riesgo

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Sostenibilidad es crear valor económico, medioambiental y social a corto y largo plazo, contribuyendo de esa forma en el aumento del bienestar y el progreso de las generaciones presentes y futuras, en su entorno general, por ello la gestión estratégica de las organizaciones se debe desarrollar bajo un enfoque en el que se tenga en cuenta los diferentes elementos que la proyectan y garantizan su sostenibilidad económica, social y ambiental, para ello lo primero que se debe conocer son los Objetivos de Desarrollo Sostenible, creados por los líderes mundiales en el 2015, con el fin de erradicar la pobreza, proteger el planeta y asegurar la prosperidad para todos como parte de una nueva agenda de largo plazo.

 Ilustración 1 OBJETIVOS DE DESARROLLO SOSTENIBLE Imagen tomada de la página oficial de (Naciones Unidas, 2019), la cual hace parte de la Agenda 2030 sobre el Desarrollo Sostenible

La planeación estratégica de cualquier entidad a partir de este enfoque implica asumir una serie de compromisos que garantizan el desarrollo social, más aun cuando el Estado Colombiano, hace parte de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), la cual promueve políticas de mejora del bienestar económico y social de los ciudadanos de todo el mundo, generando con ello lineamientos para la adopción de buenas prácticas administrativas que generan equilibrio económico, social y ambiental. Dichos lineamientos se convierten en procesos, que permiten una adecuada gestión, cuyos beneficios se materializan en la ejecución de estrategias en tiempos de crisis por lo que la planificación bajo este enfoque debe ser prioridad para los líderes de las organizaciones de todos los niveles.

Ilustración 2 Modelo de Gestión estratégica organizacional, tomada de (Pontificia Universidad Javeriana, 2019)

En este orden de ideas y con los constantes cambios que afrontan las organizaciones, surge la necesidad de analizar de forma iterativa los cambios que se presentan en el entorno complejo y cambiante, permitiendo con ello ajustar las acciones a seguir de manera anticipada, evitando de esta forma entrar en la actitud pasiva o reactiva puesto que el medio en el que se desarrollan nuestras operaciones, no es el mismo de hace algunos años que se caracterizaba por que los cambios no se daban de forma tan abrupta, esto se debe a la continua evolución que crea nuevos competidores, mucho más pequeños pero con capacidades mucho más grandes, incluso de nivel global, con lo que constantemente se pone en riesgo la operación y la continuidad del negocio.

Lo que implica que diseñar estrategias que generen mayor competitividad, las cuales necesariamente deben contar con herramientas tecnológicas y más evolucionadas que garanticen mayor efectividad, eficiencia y eficacia puesto que “si estas no van acompañadas de herramientas de gestión que garanticen su ejecución, los esfuerzos serán inútiles”  (Pontificia Universidad Javeriana, 2019). En tal sentido se hace necesario emplear diversas técnicas para implementar un adecuado Sistema de Gestión de Riesgos en donde cobra importancia la reflexión colectiva a través de mecanismos como la prospectiva estratégica que permite entender todo el entorno de forma sistémica, o Lego® serious play® que sirve como base para la discusión en grupo, el intercambio de conocimientos, la resolución de problemas y toma de decisiones, permitiendo la operativización exitosa de las estrategias.

 En dicho proceso, el objetivo es la reducción de las probabilidades de los impactos negativos y provocar el incremento de los impactos positivos en la ejecución de un proyecto o determinada actividad operativa de las organizaciones. (EALDE Business school, 2019), en este sentido, alinear la estrategia con los objetivos de desarrollo sostenible y la gestión del riesgo, permite diseñar una arquitectura organizacional que genera coordinación entre los intereses estratégicos de la compañía, el pensamiento gerencial, la operación y el comportamiento de los colaboradores tal como se plantea en el gráfico de los Elementos de Enfoque para la Gestión Estratégica bajo el marco del Desarrollo Sostenible y su interacción con la Gestión de Riesgos.

Ilustración 3 Elementos de Enfoque para la Gestión Estratégica bajo el marco del Desarrollo Sostenible y su interacción con la Gestión de Riesgos. tomada de (Pontificia Universidad Javeriana, 2019)

Como se puede observar, desde el momento en que se define el enfoque y se alinea la estrategia de la organización con los objetivos de desarrollo sostenible, se inicia la identificación de los riesgos haciéndose necesario implementar adecuadamente el proceso de gestión del riesgo, haciendo una ejecución transversal con los diferentes procesos de la organización, teniendo presente que dicha actividad toma mayor relevancia una vez se inicia el seguimiento, el cual busca evitar de manera anticipada la materialización de las amenazas, apoyando de forma eficiente, efectiva y eficaz  la operación y puesta en marcha de las estrategias de cada proyecto que se inicie en la empresa, para ello es importante comprender las fases que comprende este proceso, 1. Apetito, Tolerancia y Límites, 2 Identificación y Evaluación, 3. Gestión y Control y 4. Comunicación e Informes, a través de la cual la organización puede generar controles manuales, automatizados, preventivos, detectivos y correctivos, de tal forma que cada riesgo cuente con sus propios controles para reducirlos y convertirlos en riesgos residuales, permitiendo identificar la importancia de una adecuada reacción frente a la materialización para que su aplicación se haga de forma correcta. Así mismo es necesario comprender que cada organización es única y se enfrenta a sus propios riesgos por lo cual es necesario identificar lo siguiente:  (Pontificia Universidad Javeriana, 2019)

  1. Cada organización existe para proveer valor a sus grupos de interés.
  2. Todas las organizaciones enfrentan incertidumbre; el reto para los administradores es determinar qué grado de incertidumbre aceptan en su proceso de búsqueda de valor.
  3. Un Sistema de Gestión de Riesgos provee, a la Alta Dirección, efectivamente “negociar” entre riesgo y oportunidad, mejorando la capacidad de crear valor.
  4. El valor se potencia cuando la dirección establece estrategias y objetivos que permiten un “óptimo” balance entre crecimiento, retorno y riesgos relacionados, y un despliegue de recursos efectivos y eficientes en busca de las metas.

Para ello se debe tener presente el proceso que define la norma técnica ISO 31000 planteada por (Icontec internacional, 2011), como la arquitectura (marco, principio y proceso) para una gestión eficaz de los riesgos.

Ilustración 4 Arquitectura para la gestión efectiva del riesgo. Tomada de la NTC-ISO 31000 (Icontec internacional, 2011)

Así mismo, es importante tener presente la definición del riesgo por parte de la NTC-ISO31000, en donde se considera que es “el efecto de la incertidumbre sobre los objetivos” o el “impacto y la probabilidad de que una amenaza puedan afectar de manera adversa la consecución de los objetivos” por ende la gestión del riesgo se define como las “Actividades coordinadas e implementadas para dirigir y controlar una organización con respecto al riesgo”. A partir de esta definición se deben tener presentes las fuentes que periten identificar los riesgos de la organización:

  • Los objetivos estratégicos.
  • Los objetivos de los procesos.
  • Los objetivos de un proyecto específico.
  • Las necesidades y expectativas de los grupos de interés
  • El Análisis de los contextos externos e internos que afectan a una organización, entre otros.

Con base en ello y teniendo claro el contexto, es posible identificar claramente los riesgos, y sacar a flote riesgos no previstos u ocultos, permitiendo definir cuales pueden llegar a afectar la sostenibilidad económica, social y ambiental, lo cual se logra a partir de la implementación de los pasos iterativos del proceso de la gestión del riesgo, para lograr un control efectivo de los riesgos: Paso 1: Identificación de los riesgos, Paso 2: Identificar las causas o fuentes que originan los riesgos. Paso 3: Valoración Inicial de Riesgos ó Valoración del Riesgo Inherente. (Riesgo sin Controles), Paso 4: Identificación de Controles Existentes. Paso 5: Evaluación de la efectividad de los controles. Paso 6: Valoración del riesgo residual. Paso 7: Determinación de medidas adicionales.

Finalmente es necesario comprender que el proceso se debe desarrollar de forma iterativa, por lo que una vez implementado se hace seguimiento continuo de evaluación y control, identificando las causas y los efectos de una nueva materialización llevando a tomar medidas para contrarrestar la situación y ejecutar nuevas acciones que se adapten de forma anticipada al entorno complejo y cambiante toda vez que cada día se hace más compleja la identificación de nuevos riesgos toda vez que el ecosistema cambia a mayor velocidad, y casi siempre nuestra capacidad de reacción es limitada, he ahí la importancia de los planes y  procedimientos, a través de los cuales se logra reducir continuamente la incertidumbre, apoyando de esta forma la toma de decisiones del más alto nivel.

Bibliografía

EALDE Business school. (10 de MArzo de 2019). Gestión de Riesgos y Control Interno. Obtenido de www.masters-ealde.com: www.masters-ealde.com

Icontec internacional. (2011). Gestion del Riesgo NTC-IS 310000. Bogotá DC: Icontec internacional.

Naciones Unidas. (1 de Abril de 2019). Objetivos de desarrollo sostenible. Obtenido de https://www.un.org/sustainabledevelopment/es/objetivos-de-desarrollo-sostenible/

Pontificia Universidad Javeriana. (10 de Marzo de 2019). EDX . Obtenido de Gestión de Riesgos para la sostenibilidad organizacional: https://courses.edx.org